IA en tu oficina por US$249: modelos abiertos sin nube y sin pagar suscripciones
Hoy la IA corre en una caja de US$249, los agentes tienen su propia base de datos, su propio equipo y su propia memoria, un solo agente coordina a muchos y otro hace el video de tu producto.
OpenAI lanza Decisions API: la IA que clasifica y enruta tus mensajes en tiempo real
Hoy la IA decide en tiempo real, escribe lo que le dictas, contesta con gráficas en vez de párrafos, trabaja en el chat de tu equipo y arma apps sin salir de la conversación.
Una IA que no escribe: decide. Drex 1.5 ya es abierta y corre en tu propio equipo
La IA se hizo más chica y más cercana: un modelo que decide en vez de escribir, otro de 54 GB que cabe en 8, un motor que la hace volar en una Mac y notas de junta sin internet.
ChatGPT ya toma las notas de tu junta y te deja listo el correo de seguimiento
Esta semana la IA se metió a la oficina: toma notas en tus juntas, arma presentaciones, vigila tu marca en X y empieza a entender órdenes de voz sin internet. También te cuento cómo usar créditos de IA que quizá ya pagaste y por qué no…
Tu propio noticiero diario, con tu cara y tu voz: Grok Bot y HeyGen lo arman solos
Hoy la IA aprende a hacer video y a vigilar por ti: un noticiero diario con tu cara, un bot que busca en X y respuestas interactivas en ChatGPT. Y una advertencia de US$10,811 sobre lo que cuesta dejar solo a un programa que cobra por uso.
Ya puedes mandarle trabajo a tu bot desde cualquier post de X: solo escribe @bot
Hoy los agentes salen del chat: ya los llamas desde cualquier post de X, y Microsoft quiere que trabajen en tu PC. Te contamos qué sí te sirve y qué todavía no vale lo que cuesta.
Seis trampas legales que pueden costarle caro a tu sitio o app antes de la primera venta
Hoy, dos temas: la letra chica legal que le puede salir cara a cualquier negocio que vende en línea, y la fiebre de asistentes de IA, con lo que sí te sirve de ella.
Un asistente de código abierto ya compra, reserva y llena formularios desde iMessage
OpenInstinct es gratis, se instala en tu propia cuenta y pide permiso antes de gastar. Para una PyME, lo valioso no es la app: es la forma de trabajar que deja ver.